La mayoría de los ciclodienos son insecticidas persistentes y estables en el suelo y relativamente foto estables. Debido a su persistencia en el medio ambiente, la resistencia que desarrollaron a ellos varios insectos plagas del suelo, y en algunos casos la biomagnificación en las cadenas de vida silvestre, la mayoría de los usos agrícolas de los ciclodienos fueron cancelados ya hace muchos años en la mayor parte de los países.
Sus modos de acción no son comprendidos claramente. Sin embargo, se sabe que este grupo actúa sobre el mecanismo inhibidor del receptor llamado GABA (ácido g-aminobutírico). Este receptor opera incrementando la permeabilidad de los iones cloro de las neuronas. Impiden que los iones cloro entren en la neuronas, y por tanto antagonizan los efectos "calmantes" del GABA.