Sintomatología:
Aparece
en ambas caras de las hojas, aunque el ataque es mayor en la inferior y en las
hojas superiores. Forma parches blancos, a veces con ligero tinte rosado y de
aspecto pulverulento o afieltrado. Al principio las hojas se encrespan, se deforman
cada vez más, se pliegan sobre las nervaduras centrales, endureciéndose y haciéndose
quebradizas, tomando un color pardo oscuro. En ataques intensos, los brotes terminales
se atrofian y en las ramitas se producen grietas longitudinales y transversales
de la corteza. Las hojas maduras son resistentes. En los frutos suelen producirse
parches blancos irregulares.
Propagación:
Penetra directamente.
La propagación se hace por los conidios que se forman en primavera. El hongo inverna
en las yemas
Hospederos:
Duraznero, nectarinas, damasco
Distribución:
Tiene
amplia distribución mundial
Control químico:
Azufre