Reconocimiento:
Adulto de 35 a 45 mm de
expansión
alar, las alas anteriores son pardo oscuro con excepción de una
mancha clara en la inserción sobre el margen anal y del tercio distal
que es pardo claro, ligeramente amarillento. El segundo par de alas es casi
blanco, con nervaduras bien destacadas y de color castaño. El cuerpo
es gris. La larva evoluciona desde los 3 mm cuando nace hasta los 40 a 50
mm cuando completa su desarrollo. La larva posee un tegumento
glabro,
lustroso y de apariencia grasienta. Posee una coloración grisácea
con diferentes tonalidades. La cabeza muestra un reticulado pardo rojizo.
En el dorso se observa una banda longitudinal gris claro, otras dos bandas
más estrechas y difusas se encuentran lateralmente, ventralmente
el cuerpo es blanco grisáceo.
Distribución:
Cosmopolita
Hospederos:
Papa, tomate, haba, arveja, acelga, lechuga, tabaco, cebolla,
maíz, alfalfa, remolacha, girasol, pimiento.
Daños e importancia económica:
Su carácter polífago determina que ataque
una amplia variedad de cultivos, ocasionando con frecuencia perjuicios de
entidad en muchos de ellos. En los primeros
estadios,
la larva, se alimenta de las hojas inferiores, posteriormente desciende
al suelo y se alimenta de tallos, raíces y tubérculos.
Extractado
de Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros de
importancia agrícola y forestal en el Uruguay. Universidad de la República,
Fac. de Agronomía, Montevideo, 1999