Morfología e identificación:
El adulto mide de 8 a 10 mm de largo. El cuerpo es hemisférico, con
cabeza negra y antenas amarillentas de 11 segmentos con los últimos
tres dilatados y de coloración oscura. El
protórax
es negro con márgenes amarillentos, excepto el posterior. Los
élitros
son amarillentos con 8 manchas negras. Seis de las manchas se disponen en
dos líneas de tres, son alargadas y más bien ovales, la séptima
trapezoidal, es la de mayor tamaño y atraviesa el ala posteriormente,
la restante es la más pequeña y se encuentra en el ápice
de los élitros. La hembra deposita en el envés de la hoja,
entre 40 y 50 huevos colocándolos en posición vertical. Los
huevos son alargados, 1 mm de largo por 0,5 mm de ancho, y de color amarillo
claro. La larva madura mide 8 mm de largo, es de color amarillento con algunas
manchas oscuras y abundantes pelos ramificados en el dorso.
Distribución:
Sudamérica
Hospederos:
Cucurbitáceas (zapallo, zapallito, sandía, melón)
Importancia económica:
Larva y adulto se alimentan de hojas esqueletizándolas, en algunas oportunidades
los daños se generalizan a todo el cultivo ocasionando perjuicios de consideración.
Los fragmentos vegetales nos son ingeridos sino triturados y absorbidos
los líquidos. Los adultos se alimentan también de flores y
frutos. En los frutos causan daños superficiales en forma de espiral.
Extractado
de Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros de
importancia agrícola y forestal en el Uruguay. Universidad de la República,
Fac. de Agronomía, Montevideo, 1999