Home Plagas animales Hylotrupes bajulus
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Orden:Coleoptera

Familia: Cerambycidae

Hylotrupes bajulus - Taladro de las casas, Old house borer

Morfología e identificación:
El adulto mide de 10 a 22 mm de largo. La coloración varía de pardo amarillento a pardo oscuro casi negra con una pubescencia grisácea, más abundante en cabeza y tórax. El protórax es de bordes redondeados y con dos manchas glabras, de aspecto más o menos reniforme en el dorso. Elitros con la pubescencia antes citada formando una o dos manchas trasversales.

Biología:
Los adultos copulan una vez que abandonan la madera; y viven en promedio una semana. Los huevos son depositados en grupos entre la corteza o en grietas y fisuras, particularmente si es madera descortezada. Una hembra deposita en promedio de 40 a 50 huevos con un máximo de 200. Los huevos eclosionan luego de dos o tres semanas. Las larvas ni bien emerger penetran en la madera donde inician la construcción de galerías. Estas incrementan su tamaño a medida que los insectos crecen. La duración del desarrollo larvario varía (según la temperatura, humedad y nutrientes presentes en la madera) entre dos y cinco años. Sin embargo, cuando la madera es muy seca y poco nutritiva el ciclo puede extenderse a 10, 15, o incluso más años. La larva madura varía en tamaño de 20 a 35 mm de longitud, es aplanada y blanca con el primer segmento torácico más ancho que los demás. Las pupas se encuentran en el interior de la madera, próximo a la superficie. Tres semanas más tarde, emergen los adultos a través de un orificio que realizan en la superficie de la madera. Los adultos vuelan en busca de nuevos sitios donde realizar las puestas.

Distribución:
Cosmopolita

Hospederos:
Madera seca de coníferas (muebles, pisos de pino tea, vigas, etc.)

Daños e Importancia económica:
Plaga de importancia por lo frecuente que resulta y los daños que ocasiona en maderas de pino utilizadas en la construcción y mueblería. Atacan árboles secos, madera estacionada, o ya elaborada. Las larvas muestran preferencia por la albura. A menudo el ataque se inicia antes de que la madera sea industrializada. Las larvas efectúan galerías de sección ovalada y de aproximadamente 9 mm de ancho máximo. Sin embargo, por lo largo del ciclo y la pequeñez inicial de las larvas y de sus daños no se visualizan signos del ataque, incluso hasta un año después de haber ocurrido el mismo. De este modo, el insecto continúa el daño en la madera ya elaborada. Las larvas efectúan galerías de sección ovalada y de aproximadamente 9 mm de ancho máximo. En el interior de las galerías se encuentra abundante aserrín fino. La superficie exterior de la madera permanece intacta. En cambio, por debajo de la delgada capa superficial la madera puede encontrarse totalmente deteriorada, al grado de verse reducida a un fino polvo. La ausencia de signos externos que indiquen la presencia del insecto deja como único elemento para su detección un leve sonido o chasquido que produce la larva cuando se alimenta. El daño de los adultos consiste en efectuar orificios ovales para salir de la madera. Esta especie puede reinfectar la madera en el interior de las construcciones.

Extractado de: Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros de importancia agrícola y forestal en el Uruguay; Tercera edición. Universidad de la República, Fac. de Agronomía, Montevideo, 2010

Control químico:

Última actualización el Miércoles, 19 de Febrero de 2014 08:25  


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