Morfología e identificación:
El adulto mide de 1,7 a 2,2 mm de largo. El cuerpo es negro con la cabeza
y parte de las antenas amarillas, la frente es amarillo anaranjada.
Tórax
con lados amarillos al igual que una mancha conspicua en el dorso, los
fémures
están moteados de negro en toda su extensión y las
tibias
y los
tarsos son oscuros. La hembra se
diferencia del macho por su mayor tamaño la presencia del ovipositor
en el extremo abdominal. La larva desarrollada mide 3,5 mm y es de coloración
blanco cremosa con el cuerpo cilíndrico, aguzado en el extremo anterior
y romo en el posterior. Las
pupas se
encuentran en el suelo o permanecen en las hojas
Distribución:
Norte, Centro y Sudamérica.
Hospederos:
Remolacha, arveja, haba, espinaca, alfalfa, acelga, lechuga, papa, girasol,
plantas ornamentales
Importancia económica:
Plaga de significación, se trata de una especie muy polífaga que se da sobre
todo en hortalizas y leguminosas forrajeras. Dentro del género se encuentra
otra especie de gran importancia, como lo es
L. sativae, agromícido
americano que en muchas regiones provoca serios perjuicios. Las larvas realizan
en las hojas galerías sinuosas de coloración blanca o amarillenta.
En algunas plantas como crisantemo las galerías forman una mancha.
Las larvas también minan superficialmente tallos y peciolos. El daño
de los adultos se restringe a las hembras quienes con su ovipositor realizan
numerosas puntuaciones en las hojas para oviponer o alimentarse. En algunos
cultivos como acelga las puntuaciones son claramente visibles en toda la
lámina foliar. Los ataques de este insecto conducen a una reducción
del área foliar así como al secado de las hojas. En cultivos
de hoja los daños desmerecen la calidad del producto.
Extractado
de Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros de
importancia agrícola y forestal en el Uruguay. Universidad de la República,
Fac. de Agronomía, Montevideo, 1999