Reconocimiento:
El macho mide de 30 a 35 mm de expansión alar. Cuerpo piloso, antenas bipectinadas
y aparato bucal atrofiado. Las alas anteriores son pardo amarillentas con
dos manchas castaño oscuras, una amplia sobre el margen externo y otra más
pequeña triangular, con el vértice hacia el cuerpo del insecto. Entre las
dos manchas hay una zona transparente por carecer de escamas. La hembra
es de aspecto larviforme; la cabeza es diminuta y carece de aparato bucal,
antenas y alas, las patas están atrofiadas. Los machos son de hábitos crepusculares
y nocturnos; vuelan desde mediados de febrero a mediados de abril. Los huevos
permanecen dentro del cesto durante el invierno. En la primavera aparecen
las larvas que dejan el refugio materno hasta alcanzar la vegetación. Poco
después inician la construcción de pequeños cestos que no abandonarán más,
limitándose a agrandarlos a medida que crecen. Los cestos se componen de
una trama de hilos de seda y pequeños trozos de ramitas y hojas. Desde mediados
de febrero y durante marzo las larvas maduras pupan dentro de los cestos;
los adultos aparecen poco tiempo después. Posee una única generación anual.
Nota. Otra especie que frecuenta diversos árboles pero sin alcanzar mayor
incidencia económica es
Oiketicus geyeri Berg. Su nombre común de
"bicho cigarro" proviene del aspecto particular de sus cestos, formados
enteramente por hilos de seda.
Distribución:
Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay
Hospederos:
Poligaga, ataca frutales y forestales
Daños e importancia económica :
Muy común, en el pasado se la señalaba como una plaga de importancia,
en la actualidad no causa mayores perjuicios. Sin embargo, en ocasiones
es frecuente en frutales donde se alimenta de los frutos causando un daño
directo que puede ser de entidad.
Extractado
de Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros
de importancia agrícola y forestal en el Uruguay. Universidad de la República,
Fac. de Agronomía, Montevideo, 1999