"Esta especie fue descrita a comienzos del siglo pasado por Hûbner
con el nombre de
Noctua saucia. Poco después Haworth la
denomino
Noctua margaritosa. El nombre especifico de
margaritosa fue desde
entonces el habitualmente utilizado pero ubicándose a la especie dentro
del genero
Lycophotia primero y
Peridroma después. Sin embargo
desde el punto de vista de la ley de prioridad taxonómica
saucia
es el nombre especifico valido por lo que su denominación correcta y actualmente
en uso es la
de Peridroma saucia (Hûbner)"
Reconocimiento:
El adulto mide de 40 a 45 mm de
expansión
alar. Las alas anteriores son de una coloración extremadamente variable.
Lo mas común es que se encuentren cubiertas de escamas pardo oscuras uniformemente
repartidas sobre toda la superficie, con manchas poco contrastantes. En
otros individuos el color de fondo varia del grisáceo al pardo rojizo, con
manchas notables que le dan un aspecto moteado. Las alas posteriores son
casi blancas oscureciéndose hacia los márgenes, la venación alar
se hace claramente visible por la presencia sobre estas de escamas castaño
oscuro. El cuerpo es gris. La larva mide 40 a 45 mm de largo. El cuerpo
posee una coloración general variable que va del gris claro al pardo oscuro,
lo que la asemeja al medio en el que vive. La cabeza es castaño claro con
zonas próximas a la frente pigmentadas de oscuro. El cuerpo aparece moteado
y con dos bandas dorso - laterales en las que se observan una serie de puntos
amarillos. Dorsalmente, en el octavo segmento se encuentra una mancha característica
en forma de W y de color negro. La epidermis es lisa y los espiraculos son
negros. Durante los primeros
estadios la larva
posee un geotactismo positivo por lo que se localiza sobre las partes epigeas
de sus hospederos. Su actividad es esencialmente diurna. A medida que crece
en tamaño su comportamiento varía, se vuelve de hábitos nocturnos
y desciende al suelo o permanece sobre el vegetal, pero próximo a este.
En horas del día se le ve ligeramente enterrada, oculta entre restos vegetales
o en el follaje basal de las plantas. Durante la noche se desplaza activamente
cortando tallos y raíces o ascendiendo a las plantas para atacar otros órganos.
Cuando se apresta a empupar la larva deja de alimentarse y luego de un tiempo
se entierra a una profundidad que oscila entre 1 y 10 cm. Bajo tierra construye
una cámara
pupal en cuyo interior transcurre
este estado.
Distribución:
Posee una amplia distribución mundial por lo que se le puede considerar
como un insecto casi cosmopolita. Se encuentra en Norte, Centro y Sudamérica,
en Europa donde esta extensamente difundido y en el Norte de África. También
se le cita para Cercano Oriente, Hawai e importantes zonas de Asia.
Hospederos:
La larva es polífaga. Ataca cereales, plantas forrajeras, cultivos industriales,
hortalizas y plantas ornamentales. Entre los cultivos mas afectados se encuentran
la acelga, girasol, papa, pimiento y remolacha.
Daños e importancia económica :
Daña numerosas plantas cultivadas. En vid la larva asciende a la planta
dañando las hojas o instalándose en los racimos y alimentándose de las bayas.
También puede ascender a los arboles frutales para atacar sus frutos. No
obstante, estos casos los debemos considerar como fortuitos puesto que su
comportamiento la lleva a vivir en el follaje próximo al suelo o directamente
en este. Como sucede en general con los noctuidos cortadores, esta especie
muestra un comportamiento errático con incrementos poblacionales no predecibles.
Este padrón la convierte en una plaga esporádica, que provoca daños que
van de menores a moderados. En ciertos años sin embargo su presencia se
torna relativamente abundante, con ataques mas o menos importantes. Los
mayores perjuicios ocurren durante la primavera a partir de octubre. La
larva es capaz de atacar diversas partes de una planta como hojas, brotes,
flores, frutos, raíces y tubérculos. En términos generales sus daños son
similares a los de otras lagartas cortadoras. Los daños en el follaje resultan
habituales y comienzan con las larvas recién nacidas, las que roen el parenquima
foliar y eventualmente llegan a realizar pequeños orificios. A partir del
tercer o cuarto estadio el daño se evidencia claramente, ya sea porque la
alimentación se da directamente sobre toda la lámina foliar o bien porque
practica grandes orificios irregulares. Cuando desarrolladas, las larvas
se muestran muy voraces ocasionando los mayores daños. Los perjuicios mas
importantes y mas frecuentes se dan cuando las larvas cortan el tallo a
ras del suelo. En estos casos una larva puede dañar varias plantas por que
una población relativamente pequeña puede ocasionar perdidas de consideración.
Las plantas pequeñas son las mas afectadas. Su actividad en el suelo la
lleva también a cortar raíces y practicar orificios en tubérculos, tal como
sucede con la papa.
Extractado
de: Bentancourt, Carlos M. y Scatoni,
Iris B. Lepidopteros de importancia económica. Reconocimiento, biología
y daños de las plagas agrícolas y forestales. Vol. II. Universidad de la
República, Fac. de Agronomía - Ed. Hemisferio Sur, Montevideo, 1996,
129 p.