Morfología e identificación:
El adulto mide de 5 a 8 mm de largo. El cuerpo es robusto y de color pardo
terroso con el tegumento densamente cubierto de escamas. La cabeza se encuentra
parcialmente oculta por el
protórax,
la
probóscide es gruesa y curva
y las antenas son pardo rojizas. Los
élitros
presentan el ángulo anterior y externo muy marcado, la superficie
de los mismos es rugosa insinuándose líneas longitudinales,
terminan con una clara depresión en el extremo posterior. Los huevos
son alargados y de color amarillento. La larva madura mide alrededor de
8 mm, es ápoda, robusta y de color blanco con la cabeza castaño
claro. La
pupa es de color blanco y se
asemeja al adulto.
Distribución:
Norte, Centro y Sudamérica.
Hospederos:
Solanáceas (tomate, papa, berenjena, revienta caballo)
Importancia económica:
Normalmente no llega a constituir un problema, sin embargo, bajo ciertas
condiciones se dan ataques que son importantes particularmente en tomate
y papa. Las larvas viven en el suelo afectando el cuello y las raíces
superficiales de las plantas. El daño es realizado externamente,
consiste en perforaciones y en el labrado de surcos, llegando incluso a
cortar los tallos. Los tubérculos de papa son atacados por las larvas,
las que realizan puntuaciones superficiales y abundantes. También
se le menciona taladrando los tallos en la zona próxima al suelo.
Los adultos provocan daños menores consistentes en pequeñas
perforaciones en las hojas. El cribado que dejan resulta ser similar al
efectuado por Epitrix sp. . Los adultos anillan también el cuello
de plantas jóvenes. Dependiendo de la intensidad con que se dé
el ataque las plantas se debilitan o se marchitan y mueren.
Extractado
de Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros de
importancia agrícola y forestal en el Uruguay. Universidad de la República,
Fac. de Agronomía, Montevideo, 1999