Reconocimiento:
El adulto mide de 9 a 11 mm de
expansión
alar y de 5 a 7 mm de largo. Las alas anteriores son de color gris,
salpicadas de escamas gris oscuro y pardas que le dan un aspecto moteado
característico. Las alas posteriores son gris brillante con un fleco
de pelos largos en el margen. Los huevos son de color blanco amarillento
y miden 0,35 mm de largo. La larva pequeña mide aproximadamente 1
mm y mina las hojas, los tallos y los frutos. En los sitios donde la larva
se desarrolla se encuentran abundantes excrementos de color oscuro. La larva
madura mide de 6 a 8 mm y es de coloración verdosa con la cabeza
castaña.
Hospederos:
Solanáceas (tomate, papa, berenjena)
Daños e importancia económica :
Esta especie se ha convertido en una de las plaga más importante del tomate.
Los ataques pueden ser sumamente importantes y los daños económicos
de tal magnitud que se llega a la inviabilidad de los cultivos. En cultivos
de papa y berenjena los daños que causa son sustancialmente inferiores
no siendo necesario su control. Ni bien emergen, las larvas penetran en
las hojas del tomate para alimentarse del mesófilo. Como consecuencia
se forman galerías, que en un inicio son pequeñas pero que
luego se van extendiendo hasta ocupar importantes sectores de las hojas,
las que en caso de ataques intensos pueden ser totalmente destruidas. Los
daños directos se dan cuando las larvas atacan a los frutos introduciéndose
generalmente por debajo de los sépalos o en zonas próximas
a estos. Las galerías que en ellos realizan impide su comercialización
a la vez que favorece la aparición de pudriciones y la caída
prematura de los mismos. Finalmente los brotes pueden ser igualmente perforados
por las larvas provocando su destrucción.
Extractado
de Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros de
importancia agrícola y forestal en el Uruguay. Universidad de la República,
Fac. de Agronomía, Montevideo, 1999