Reconocimiento:
Presenta marcado
dimorfismo sexual . El
escudo de la hembra mide de 1,5 a 2,5 mm de largo, es consistente, pardo,
ligeramente convexo y alargado, más ancho en la parte posterior que
en la anterior otorgándole aspecto de almeja. Posee una prominencia
o carena dorsal que recorre el cuerpo longitudinalmente. El cuerpo de la
hembra adulta es alargado, fusiforme y anaranjado. El escudo del macho mide
entre 1,0 y 1,5 mm de largo, es tenue, de color blanco y alargado con los
márgenes paralelos. Al levantar el escudo se puede observar el cuerpo
de color anaranjado. El macho adulto presenta dos alas transparentes, antenas
largas y se destaca en el
abdomen el aparato
copulador en forma de estilo.
Distribución:
Norte, Centro y Sudamérica, Asia, Africa, Australia.
Hospederos:
Los preferidos pertenecen a la Familia Rutaceae, especialmente cítricos.
Daños e importancia económica :
Muy común en montes cítricos provocando con frecuencia daños de consideración.
El mismo surge de la succión de savia y la acción tóxica
de la saliva que inyecta al introducir sus estiletes en los tejidos vegetales.
Se localiza principalmente en troncos y ramas, la corteza se oscurece y
endurece y subsecuentemente se agrieta. Cuando la infestación es
mayor la invasión puede extenderse a frutos y hojas. En estas últimas
provoca zonas cloróticas. En ataques intensos debilita a las plantas,
pudiendo llegar a secar ramas y disminuir la producción. A veces,
los escudos son tan numerosos que forman verdaderas costras sobre la madera,
lo que dificulta su control.
Extractado
de Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros de
importancia agrícola y forestal en el Uruguay. Universidad de la República,
Fac. de Agronomía, Montevideo, 1999