Reconocimiento:
Presenta diferentes formas según se trate de la
filoxera radicícola, la filoxera galícola, la fundadora y los sexuados.
La mayor parte de la población, tanto de la forma galícola como
de la radicícola, está constituida por hembras ápteras partenogenéticas
y ovíparas. Estas son de forma oval o piriforme y su tamaño oscila
entre 0,7-1 mm de largo por 0,4-0,6 mm de ancho. El color varía según
la fuente alimenticia y va desde el amarillo claro al marrón, pasando por
tonalidades verdosas o marrón claro. Los colores oscuros predominan en
los insectos que se alimentan de las raíces.
Distribución:
Norte
y Sudamérica (excepto Chile), Europa, Asia, Africa, Australia, Nueva Zelandia.
Hospederos:
Vid
Daños e importancia económica :
La utilización
de portainjertos americanos desde principios de siglo ha disminuido la incidencia
de esta plaga a nivel radicular. A nivel del follaje se observan daños en variedades
americanas y sus híbridos, lo que es particularmente importante en plantas de
vivero. Filoxera daña raíces de vides europeas (forma radicícola)
y follaje en vides americanas (forma galícola) En raíces la saliva
inyectada por el insecto en el momento de la alimentación provoca deformaciones
de distinto tipo. La forma radicícola vive también sobre raíces
de vides americanas, pero éstas no manifiestan daños de consideración
puesto que son resistentes. Cuando la filoxera ataca hojas de vides americanas,
su presencia se evidencia por la formación de agallas o verrugas hacia
la parte inferior de la hoja y abiertas hacia el haz por un orificio tapizado
de pelos entrecruzados. Estas deformaciones no son más que la reacción
de la planta a la picadura del insecto y pueden alcanzar de 1 a 5 mm de diámetro.
En el interior de estas estructuras completa su ciclo generalmente una sola hembra.
Extractado
de Bentancourt, Carlos M. y Scatoni, Iris B. Guía de Insectos y Acaros de importancia
agrícola y forestal en el Uruguay. Universidad de la República, Fac. de Agronomía,
Montevideo, 1999